Minnesota's Tim Pawlenty grooms himself for vice-presidential consideration--by being a jerk.
Our reporter sets out in search of a naked lunch.
Before swinging a bat in a lesbian softball league, pick a side: gay or straight?
At JFK, Erhan Yildirim clears corpses for takeoff.
Yelena se encontró con sus padres en la puerta de la casa de los abuelos, cuando ellos regresaron del hospital, poco después de las 9:30 de la noche.
Ramona, 23 años, una voz suave y una cara de porcelana, su pelo es rubio y lacio, estába sentada en el sofá del living, mirando a su hija que jugaba en el piso frente a la televisión, mientras comía una tortilla. Como toda madre protectora, le pidió a su hija que dejara de jugar con una estatua de vidrio, que su abuela conservaba en una repisa.
En ese momento se escuchó un ruido. La familia asustada, escuchó una serie de explosiones provenientes de la entrada de la casa. Ellos no sabían que había una lluvia de balas que provenían de un hombre armado parado en la puerta del frente de la casa.
Ramona comenzó a gritar. Fernando corrió de la cocina. Yelena cayó al suelo.
Carlos Moreno, el hermano de Ramona, estaba mirando la televisión en su dormitorio.
El muchacho de 21 años reconoció el sonido del disparo de una escopeta. Salió rápidamente de su cuarto. Vió a su sobrina sosteniendo su cabeza en la entrada. Se arrastró para recogerla. Manteniéndose agachado, arrastró a Yelena al cuarto de atrás, dejando un rastro de sangre en el suelo de madera.
Fernando tomó a su hija de los brazos de Carlos. No se había dado cuenta que estaba herida hasta que comenzó a sentir su brazo derecho, caliente y húmedo. Yelena había recibido un impacto debajo de su pelo negro, detrás de su oido izquierdo. La herida sangraba sobre el hombro de su padre. Todavía respiraba y sus ojos estaban abiertos pero no respondía cuando sus padres le hablaban.
Ramona llamó al 911, aterrorizada que los paramédicos no llegaran a tiempo. Quería llevar a su hija al hospital en su carro. "Pero -no sé porqué- no pude tocar a Yelena" ella dijo. "Tenía miedo que ella muriera en mis brazos".
Esperaron en un dormitorio en la parte trasera de la casa tratándo de escuchar el sonido de las sirenas. Ramona no entendía porqué su hermano Carlos no la abrazaba.
"Discúlpame " dijo Carlos "es mi culpa, es mi culpa".
Cuando llegó la ambulancia, Fernando corrió con Yelena en sus brazos. En el porche de entrada encontró vidrios rotos. Al pasar el cerco de alambre, al final del jardín, no notó los cinco cartuchos rojos de escopeta escondidos entre las hojas de la vereda.
Ramona saltó en la ambulancia y le pidió a Yelena que permaneciera con ella. Una vez que la ambulancia salió con dirección al hospital Children¨s Mercy, Fernando arrinconó a su cuñado. Él sabía que sus suegros no tenían problemas con nadie. Él sabía que no había razón para que su familia fuese el objetivo de un ataque.
"Quién hizo esto" preguntó Fernando.
"Los FL" dijo Carlos.